Nuestro secreto para un día de mar: una pequeña cala salvaje en la costa del Romito, entre Calafuria y Quercianella, donde el monte bajo mediterráneo baja hasta un agua sorprendentemente clara.
La costa del Romito
Al sur de Livorno, la carretera costera discurre en alto sobre el mar, entre colinas cubiertas de monte bajo y acantilados de arenisca modelados por el viento y las olas. En este tramo, poco después de la torre de Calafuria, se abre la Cala del Leone.
No hay balnearios ni servicios: solo rocas, una pequeña playa y el mar. Precisamente por eso es uno de los lugares preferidos de quienes buscan un rincón de costa todavía natural.
Cómo llegar
Desde la carretera se baja a pie: primero por un sendero entre el monte bajo que pasa bajo el Castello Sonnino, después por una larga escalera de más de 200 escalones y, al final, un breve tramo sobre las rocas. La subida de vuelta exige algo de aliento.
Imprescindible
- Agua cristalinaFondos rocosos y agua transparente, ideales para hacer snorkel.
- Naturaleza intactaMonte bajo, rocas y ni un solo edificio en la playa.
- Torre de CalafuriaLa antigua torre de vigilancia de la costa, un poco más al norte.
- Atardecer sobre el marLa costa mira al oeste: al anochecer el sol se pone directamente en el mar.
Nuestro consejo
Venga temprano por la mañana o entre semana: la cala es pequeña y en verano se llena enseguida. Se combina bien con una tarde en Livorno y la puesta de sol desde la Terrazza Mascagni, unos 15 minutos más al norte.
Información útil
- No hay servicios: lleve agua, algo de comer y sombra (sombrilla o pareo).
- Solo se puede aparcar en unos pocos apartaderos junto a la carretera costera, a menudo llenos en verano.
- Por la larga escalera y las rocas, la cala no es adecuada para carritos de bebé ni para personas con movilidad reducida. Se recomiendan escarpines.
- No se bañe con mar agitado, sobre todo con viento del suroeste. Por favor, llévese su basura.


