Rodeada de cipreses y viñedos, la abadía de San Michele Arcangelo a Passignano ofrece una de las imágenes más bellas del Chianti, y está a muy poca distancia de Le Rondini.
Historia religiosa y cultural
En el siglo XI la abadía pasó a la orden de Vallombrosa, fundada por san Juan Gualberto, que está enterrado aquí. En el refectorio se conserva una Última Cena pintada al fresco por los hermanos Domenico y Davide Ghirlandaio.
A finales del siglo XVI, el joven Galileo Galilei enseñó aquí matemáticas. Hoy la abadía vuelve a estar habitada por una pequeña comunidad de monjes.
Paisaje y senderos
Viñedos y olivares rodean la abadía. Bonitos caminos recorren las colinas: un paseo con la luz del atardecer es una de las experiencias más serenas de la zona.
Imprescindible
- La abadíaTorres medievales, claustro e iglesia: un lugar de silencio.
- La Última Cena de los GhirlandaioEl fresco del siglo XV en el refectorio.
- Los viñedos de la BadiaUn paisaje de postal con su avenida de cipreses.
- SenderosPaseos por las colinas entre Passignano y los pueblos vecinos.
Nuestro consejo
Venga a última hora de la tarde: la luz cálida sobre las torres y los cipreses es inolvidable. Después, una cena en alguno de los restaurantes cercanos.
Información útil
- La abadía está habitada por monjes. Solo se puede visitar en determinados horarios, que pueden cambiar: infórmese antes.
- Respete la tranquilidad del lugar y vista de forma adecuada en la iglesia.
- Se accede por carreteras rurales estrechas, en parte sin asfaltar.


